DÍA DE LA MUJER
¿POR QUE SE CELEBRA EL 8 DE MARZO?
El 8 de marzo quedó institucionalizado como el Día internacional de la Mujer durante la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que se llevó a cabo en Copenhague, Dinamarca. A esta conferencia asistieron más de cien delegadas, de 17 países, que representaban a sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras.
DERECHOS DE LAS MUJERES
I - La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.
II - El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.
III - El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.
IV - La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.
V - Las leyes de la naturaleza y de la razón prohíben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y divinas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.
VI - La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.
VII - Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.
VIII - La Ley sólo debe establecer penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.
IX - Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.
X - Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.
XI - La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.
XII - La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.
XIII - Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.
XIV - Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.
XV - La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.
XVI - Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.
XVII - Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.
LAS MUJERES EN LA ANTIGÜEDAD
“Reina del hogar” o “ante todo madre”, expresiones que aún hoy oímos para ensalzar a la mujer, ya se
empleaban en el mundo clásico. Administrar la casa y asegurar herederos a la familia era la función de la ciudadana
griega y de la matrona romana, mujeres respetables que, por ello, no debían salir de su casa ni participar en la vida
pública. Esta y otras ideas o mitos pasaron de la antigüedad a la Edad Media y han llegado hasta nuestros días.
Las mujeres siempre fueron minusvaloradas en relación con los hombres, que mostraron hacia ellas
auténtica misoginia. Tanto en la cultura griega como en la cristiana (heredera en este caso del judaísmo), una mujer,
Pandora o Eva, era la fuente de todos los males de la humanidad. Los pensadores más influyentes del mundo clásico
y medieval insistían en este aspecto. Para Aristóteles, la mujer encarnaba la oscuridad, la pasividad y el sentimiento,
frente a la luz, la actividad y la inteligencia del hombre. Santo Tomás dudaba de la capacidad de raciocinio de las
mujeres y de que poseyeran alma.
Si consideramos todos estos razonamientos entenderemos por qué las mujeres no participaron en la vida
pública -pues ni estaban capacitadas para dirigir la sociedad, ni les debía interesar lo que ocurriera fuera de su hogar-
. Sin embargo, a pesar de que los hombres negaron su capacidad para dirigir la sociedad y las recluyeron en la casa,
las mujeres han desempeñado un papel importante a lo largo de la Historia, y, sin duda, a través del ámbito privado
influyeron en el público. Sus tareas domésticas tenían una continuación en el mundo laboral, al que muchas se vieron
empujadas para ayudar a sus maridos o como medio de ganarse la vida. Su participación en el mundo de la cultura no
fue menos valiosa, pues desde la religión, la filosofía, la literatura o las ciencias, algunas dejaron oír su voz, aunque
los hombres les impusieran el silencio
LAS MUJERES EN LA ACTUALIDAD
En la actualidad la vida de las mujeres es cada día más interesante y retadora, está cambiando. Algunas parecen llevar mejor los retos y el estrés que esto implica; otras, no tanto. En realidad estamos enfrentando un cambio en la definición de lo que es ser mujer y esto implica pelearse con siglos de tradición que según algunos, dirían: "Si no está roto, ¿por qué arreglarlo?" Sin embargo y para nuestra ventaja, para muchas mujeres y hombres la entrada de las mujeres en la sociedad actual ha sido una enorme bendición. Por ejemplo, representa un buen equilibrio en el mundo laboral.
Hace algunos años, cuando estaba estudiando la carrera de psicología me encontré con la curiosa novedad de que en la universidad habíamos casi tantas mujeres como hombres y, en algunas carreras, precisamente como la que yo cursaba, éramos muchísimas más mujeres. En ese tiempo, todavía los hombres dominaban en número las carreras como leyes, computación y economía. Era a principios de los 90s.
Hoy en día ya no es tan extraño encontrar en esas otras carreras más "masculinas", un mayor número de mujeres que ganan en población a los hombres.
MENSAJE :
Feliz Día a todas mis compañeras que la pasen bonito y que disfruten este día tan hermoso para todas nosotras
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